Siro

"Los muertos son unos invisibles, no son unos ausentes" San Agustín

La Memoria del Arbol

retratos epigenéticos

     Las personas nos reunimos y nos conformamos como organismos vivientes, con una coherencia interna que nos lleva a desarrollar un camino vital, una aventura en el tiempo. La familia es el primer organismo viviente colectivo del que somos parte, y en ella tenemos un lugar, el que sea, el que nos corresponda, el que nos ha sido dado y donde hemos tenido que sobrevivir. Cada uno de nosotros nacemos en medio del tiempo etéreo de la familia, donde pasado, presente y futuro conviven entremezclados, como las aguas del mar. En ese mar estamos todos sumergidos, llendo y viniendo, sintiendo en nuestras carnes a los que se fueron ya y oyendo los ecos de los que vendrán. Esta obra navega en ese mar, buscando las memorias epigenéticas de cada uno de nosotros. Yo comencé buceando en mis propias aguas, para componer estos retratos de mi familia, para figurar las estructuras de mi árbol genealógico, llevado por el fluido atemporal del mito que conforma nuestra historia familiar.

     Tras hacer mis primeras obras basadas en la observación de la historia y la mitología de mi árbol genealógico, comencé a darme cuenta de que no eran simplemente unos dibujos o pinturas que yo almacenada o ponía a mi alrededor. Comencé a darme cuenta de que aquellas obras eran portadoras de una información muy profunda, una información ancestral que se instalaba aquí, delenate de mi, y daba cuenta de mi procedencia, y de cierta manera también de lo que yo soy ahora. Me di cuenta de que estas obras eran portadoras de una información tremendamente importante para conocerme, saber de dónde vengo y dónde estoy. También, por tanto, imaginar a aprtir de ellas, dónde quidsiera estar, cómo quisiera ser, cómo me quisiera sentir, es decir, proyectar mi vida en un deseo.

     A las obras que compuse a partir de los antecedentes del mito familiar les llamé “El árbol vivido”, era el árbol genealógico donde yo he habitado, un ser que habita en mi con todo lo que ello implica. Todo lo que a partir de estas obras y su presencia en mi vida generó en mi, todo movimiento de mi ser acaecido a partir de la convivencia con estas composiciones y el profundo deseo de transformar lo vivido hacia mi bienestar, le he llamado “El árbol soñado”, que es cómo quiero que siga esta historia, cómo quiero ser, dónde quiero situarme, cómo quiero sentirme, cómo quiero estar. Era la hora entonces de re-crearme un árbol nuevo para mi y mi descendencia.

     Una “Memoria del árbol” es un retrato del mito familiar donde habita una persona. A partir de esa historia voy tejiendo mi trama pictórica, elaborando una composición, donde quedará plasmada sobre el lienzo, mi interpretación plástica, mecanico-orgánica, de una historia familiar, vivida y/o re-creada.

¿Y si quisieras trabajar en la Memoria de tu Arbol?

¿Y si quisieras darle una forma a tu “árbol vivido”?

     Yo te ofrezco mi trabajo, de la manera en que yo lo hago, con mis dibujos y mis colores, para ayudarte a descubrir la forma de esa memoria, una forma simbólica, que te acompañe y te recuerde, que te ayude a comprender y quizás a imaginar un siguiente paso, un “Arbol Soñado”.

“Quién olvida su historia, está condenado a repetirla” – M.T. Cicerón 

 

Memoria del Arbol – Mi árbol vivido (Mis padres, mis hermanas y yo)

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